
Ya tiene tiempo que he pensado en escribir un libro, más de uno en realidad, pero hay uno en especial que hace tiempo quiero empezar. Se a quién me quiero dirigir, sé qué es lo que quiero transmitir. He pasado horas dando vueltas a la idea pero no sabía cómo empezar, pero hoy...
Luego de dos pesadísimos días, esta mañana me desperté antes de que sonara mi despertador, me quedé mirando al techo, me estiré, miré por la ventana y estaba bastante oscuro aún, me levanté, revisé si mi gatita aún respiraba y me encaminé a la regadera, me miré en el espejo y pensé en que hoy sería un buen día, decidí que hoy sería un gran día, y así ha sido.
Últimamente me ha dado por cantar en la regadera, canto lo que sea que está en el radio y cuando salgo es como si me hubiera enchufado y recargado mi bateria. No lo puedo medir con una barrita de colores como la de mi Palm, pero sí con una sonrisa enorme que procuro no desaparezca conforme pasa el día.
Hoy escuché una canción que no me provocó cantar pero me hizo volar en el tiempo, digamos que unos diez años atrás. No la canté pero la tarareé. La tarareé y recordé...
Dicen que en esta vida lo único que realmente nos pertenece son nuestros recuerdos y vaya que soy millonaria!
Y de pronto la ví: mi segunda decisión del día.
Hoy he decidido invertir mis millones y emprender ese proyecto.
Luego de dos pesadísimos días, esta mañana me desperté antes de que sonara mi despertador, me quedé mirando al techo, me estiré, miré por la ventana y estaba bastante oscuro aún, me levanté, revisé si mi gatita aún respiraba y me encaminé a la regadera, me miré en el espejo y pensé en que hoy sería un buen día, decidí que hoy sería un gran día, y así ha sido.
Últimamente me ha dado por cantar en la regadera, canto lo que sea que está en el radio y cuando salgo es como si me hubiera enchufado y recargado mi bateria. No lo puedo medir con una barrita de colores como la de mi Palm, pero sí con una sonrisa enorme que procuro no desaparezca conforme pasa el día.
Hoy escuché una canción que no me provocó cantar pero me hizo volar en el tiempo, digamos que unos diez años atrás. No la canté pero la tarareé. La tarareé y recordé...
Dicen que en esta vida lo único que realmente nos pertenece son nuestros recuerdos y vaya que soy millonaria!
Y de pronto la ví: mi segunda decisión del día.
Hoy he decidido invertir mis millones y emprender ese proyecto.