
Cuando he preguntado a mis conocidos si creen en las coincidencias o en las señales, independientemente de un sí o un no, la mayoría coincide en que uno ve lo que quiere ver, para bien o para mal, y que lo que nos pasa es porque nosotros lo atraemos.
La última en afirmarlo fue mi hermana hace unas mañanas luego de que le contara cómo me fue con Quique la noche anterior:
Eran casi las once de la noche cuando me llamó para que salieramos a reponer unas cervezas que habían quedado pendientes. Pensé en decir que no, que era tarde, que estaba cansada, que fue un día difícil, que me dolía la cabeza, que era tarde y al día siguiente debía viajar temprano... pero acepté. Fue un "decidido" Sí.
En menos de media hora llegó por mí. Yo hablaba por teléfono con Adri. Bajé a la puerta y él estaba en el teléfono. Yo colgué ya en el auto y mietras él seguía su llamada, Yo pensaba en que quizá debía haberme quedado en casa. Qué pasó con esas ganas de decir NO? Pueeeeeeees.... había sido una semana bastante pesada así que era la oportunidad perfecta de desestresarme.
Llegamos al Mojito y apenas nos sentamos se abrió el telón para que el grupo empezara a cantar. Iba a pedir mi primer mojito cuando Quique me tomó de la mano y dijo "vámonos". No! Pero si me encanta el lugar!
Resulta que su mejor amigo y su novia se encontraban a unas cuadras en otro bar de la zona y quería alcanzarlo. Ya me había hablado de él, de cómo se conocen desde la otra vida, que han pasado por mil cosas juntos, que el Chinos ésto y el Chinos lo otro. Cómo decir que no? Pues a alcanzarlos.
Entrando al bar escuché que alguien nos gritaba. Eran el famoso amigo-casi-hermano y su guapísima novia. Cuero de mujer! Ya la habia visto en dos conciertos y no se cuántas veces en la tele, pero definitivamente se ve mucho mejor en persona. En cuanto la ví me arrepentí de no haberme puesto algo más coqueto antes de salir, pero la verdad es que de todos modos NO HAY COMPARACIÓN.
Volviendo al tema. Luego de las presentaciones y saludos pertinentes y de haber pedido una ronda de cervezas y los tequilas que Quique quería que tomáramos Pilar nos preguntó si alguna vez nos habíamos despertado con cruda moral, con dudas y preguntas y arrepentidos de la noche anterior. Hmmm... mi respuesta: NO, todo lo he disfrutado, más bien sonrío al acordarme! Pero muy dentro pensé en que quizá al día siguiente sería la primera vez que me arrepentiría de algo. Por primera vez me preocupé por una cruda entre semana y una cruda moral.
El tiempo pasó entre tequilas, papas a la francesa, chistes locales, bromas de Quique, Quique bailando, Quique tocando mi pierna, Quique tocando mi brazo y Quique tocando mi espalda.
Yo empecé a escuchar una vocesilla: María, pero si ya sabes que los besos y el tequila no se mezclan! Pero decidí ignorarla. Cómo de que no? Qué mejor forma de desestresarme?
Así que la noche siguió pasando entre más chistes locales, más tequila, el mismo paso de Quique, Quique preguntando por mi perfume, Quique besando mi cuello y Quique diciendo te quiero. Y al oir Te quiero sentí que eso acabaría mal porque si los besos y el tequila sí se mezclan, el tequila y los Te quiero jamás!
Eran casi las 4:00 am cuando me estresé otra vez y pensé que en verdad debí haberme negado esa noche y otros cuantos momentos más.
Eran las 4:30 am cuando puse la cabeza en mi almohada y 5:30 am cuando me desperté para bañarme, y luego volar, ir a trabajar y tratar de dar lo mejor de mí.
Eran las 4:37 am cuando prendí el radio y empezó a sonar Pilar Montenegro cantando Quítame Ese Hombre y de inmediato recordé lo que ella misma me preguntó la noche anterior... y sentí que estaba viviendo mi cruda moral, y lo único que pude hacer fue bañarme y sonreir y cantar su canción.
La última en afirmarlo fue mi hermana hace unas mañanas luego de que le contara cómo me fue con Quique la noche anterior:
Eran casi las once de la noche cuando me llamó para que salieramos a reponer unas cervezas que habían quedado pendientes. Pensé en decir que no, que era tarde, que estaba cansada, que fue un día difícil, que me dolía la cabeza, que era tarde y al día siguiente debía viajar temprano... pero acepté. Fue un "decidido" Sí.
En menos de media hora llegó por mí. Yo hablaba por teléfono con Adri. Bajé a la puerta y él estaba en el teléfono. Yo colgué ya en el auto y mietras él seguía su llamada, Yo pensaba en que quizá debía haberme quedado en casa. Qué pasó con esas ganas de decir NO? Pueeeeeeees.... había sido una semana bastante pesada así que era la oportunidad perfecta de desestresarme.
Llegamos al Mojito y apenas nos sentamos se abrió el telón para que el grupo empezara a cantar. Iba a pedir mi primer mojito cuando Quique me tomó de la mano y dijo "vámonos". No! Pero si me encanta el lugar!
Resulta que su mejor amigo y su novia se encontraban a unas cuadras en otro bar de la zona y quería alcanzarlo. Ya me había hablado de él, de cómo se conocen desde la otra vida, que han pasado por mil cosas juntos, que el Chinos ésto y el Chinos lo otro. Cómo decir que no? Pues a alcanzarlos.
Entrando al bar escuché que alguien nos gritaba. Eran el famoso amigo-casi-hermano y su guapísima novia. Cuero de mujer! Ya la habia visto en dos conciertos y no se cuántas veces en la tele, pero definitivamente se ve mucho mejor en persona. En cuanto la ví me arrepentí de no haberme puesto algo más coqueto antes de salir, pero la verdad es que de todos modos NO HAY COMPARACIÓN.
Volviendo al tema. Luego de las presentaciones y saludos pertinentes y de haber pedido una ronda de cervezas y los tequilas que Quique quería que tomáramos Pilar nos preguntó si alguna vez nos habíamos despertado con cruda moral, con dudas y preguntas y arrepentidos de la noche anterior. Hmmm... mi respuesta: NO, todo lo he disfrutado, más bien sonrío al acordarme! Pero muy dentro pensé en que quizá al día siguiente sería la primera vez que me arrepentiría de algo. Por primera vez me preocupé por una cruda entre semana y una cruda moral.
El tiempo pasó entre tequilas, papas a la francesa, chistes locales, bromas de Quique, Quique bailando, Quique tocando mi pierna, Quique tocando mi brazo y Quique tocando mi espalda.
Yo empecé a escuchar una vocesilla: María, pero si ya sabes que los besos y el tequila no se mezclan! Pero decidí ignorarla. Cómo de que no? Qué mejor forma de desestresarme?
Así que la noche siguió pasando entre más chistes locales, más tequila, el mismo paso de Quique, Quique preguntando por mi perfume, Quique besando mi cuello y Quique diciendo te quiero. Y al oir Te quiero sentí que eso acabaría mal porque si los besos y el tequila sí se mezclan, el tequila y los Te quiero jamás!
Eran casi las 4:00 am cuando me estresé otra vez y pensé que en verdad debí haberme negado esa noche y otros cuantos momentos más.
Eran las 4:30 am cuando puse la cabeza en mi almohada y 5:30 am cuando me desperté para bañarme, y luego volar, ir a trabajar y tratar de dar lo mejor de mí.
Eran las 4:37 am cuando prendí el radio y empezó a sonar Pilar Montenegro cantando Quítame Ese Hombre y de inmediato recordé lo que ella misma me preguntó la noche anterior... y sentí que estaba viviendo mi cruda moral, y lo único que pude hacer fue bañarme y sonreir y cantar su canción.